CUEVA DE SAN MARCOS ICOD DE LOS VINOS

RED TROFICA DE LA ZONA PROFUNDA DE LA CUEVA

          La pobreza faunística cuantitativa cualitativa nos permite suponer que la malla trófica será igualmente sencilla. Hay que tener en cuenta que de las 21 especies de invertebrados censados, no todos colonizan por igual el tubo volcánico, habiendo algunas que se limitan a la zona de entrada, y otras que profundizan, más hacia el interior. Desde el punto de vista estrictamente cavernícola, es este último grupo el que más nos interesa, pero sin olvidar que es a través de la boca y más en concreto de la fauna vestibular, por donde se produce una de las más importantes entradas de energía en la cueva.
         Si dejamos de lado aquellas especies trogloxenas o algunas troglófilas que por lo general, no se aventuran dentro de la cueva, vemos que el ecosistema propiamente subterráneo se estructura en torno a nueve especies: los depredadores zoófagos Lepthypnantes oromii, Onthonius sp. Y Lithobius oilicornis; los saprófagos Orthomorpha gracilis, Haplophthalmus danicus, bianiulus guttuiatus, colémbolo indet., Megaselia rufipes y M. Bistruncata: y el omnívoro Loboptera subterránea.
Sin duda somos conscientes de que puede haber alguna especie más que escapara a nuestro muestreo, pero sí podemos afirmar que aquéllas fueron las especies más abundantes en la cueva, al menos en el periodo de muestreo. Sobre la base de estos datos y a los de la ecología general de las especies implicadas elaboramos la red trófica representada en la figura e.